Pen (Asturias)

Pen, es una aldea de montaña que pertenece al Concejo de Amieva en Asturias. En la actualidad tiene 16 habitantes, la mayoría de los cuales, tienen una edad avanzada. En tiempos fue mayor la población según cuentan los mayores, pero los más jóvenes fueron emigrando a las ciudades en busca de una vida mejor y ahí  quedaron solo l@s de mayor edad. En estos pueblos de montaña, la ocupación principal, por no decir la única, de sus habitantes, era la cría de ganado para carne; hoy solo quedan dos familias que se dedican a esa actividad, el resto son gente jubilada. No hay matrimonios jóvenes, ni tampoco niñ@s.

 

La “presencia Nazarena”  en este contexto surge con el cambio de actividad laboral y  una, más o menos, nueva orientación de vida del hermano que vive  allí.

…“Han pasado unos años desde que dejé la gran ciudad (Madrid) donde pasé casi 30 años de mi vida. Terminó mi vida laboral asalariada allí, con un expediente de regulación de empleo (E.R.E.) de la empresa donde trabajé unos 25 años; expedientes muy frecuentes en estos tiempos que corren…

Nueva situación personal, trajo nuevos proyectos y nueva orientación. Efectivamente, mi vida dio un cambio drástico; de vivir en una gran ciudad, a vivir en esta ladea. Me tocó descubrir nuevos valores, tener otras referencias, asumir LA SOLEDAD y aprender a solidarizarme con las personas que la han tenido como “compañera”  a lo largo de todas sus vidas, y   a buen seguro, sin buscarla, sino dada por el solo  hecho de haber nacido en estos lugares”...

Hay  un colectivo amplio de paisanos y paisanas, pastor@s,  vaquer@s, en la montaña,  que saben bien, porque lo han experimentado en su ser más profundo, lo que es convivir con LA SOLEDAD. Vidas gastadas en el más grande anonimato.  

Vivir el misterio de LA ENCARNACIÓN, es compartir el camino con estas personas,  sin llamar la atención…viviendo en el anonimato… compartiendo un cafetín con ell

La Contemplación es un camino que “desciende”  al encuentro de lo más humano que hay de la persona, sólo allí encontramos a Jesús, que llegó primero… sólo allí encontramos a Dios que es Amor.