Seducido por un rostro

La experiencia de base

Busca, lee a los filósofos, libros sobre religiones, pero no encuentra. Su familia lo rodea con discreción: “Me encontré con personas muy inteligentes, muy virtuosas y muy cristianas y me dije que tal vez esta religión no era absurda. Al mismo tiempo una gracia interior, extremadamente fuerte me empujaba”. Decide seguir unas lecciones sobre la religión católica para ver “si se puede creer lo que dice”. Su prima lo envía al Padre Huvelin: “Pedía lecciones de religión: él me hizo poner de rodillas y me hizo confesar, y me envió a comulgar a continuación”. Es el choque y el encuentro. Buscaba ideas, un conocimiento, encuentra a alguien, cerca de él.

Este acontecimiento marcará toda su vida: en la experiencia del perdón dado en nombre de Jesús, encuentra a Dios, Padre misericordioso, que busca al pecador para decirle “te amo”; en la experiencia de la comunión en el cuerpo de Jesús, encuentra a Dios presente, que le hace compartir su vida, el Dios que salva.

Que le pone en camino

Su respuesta es inmediata: “Tan pronto como comprendí que había un Dios, me di cuenta que no podía vivir más que para Él”. Es la alegría llena del reconocimiento por ese Dios que nos busca y por Jesús que nos amó hasta el final. Y para manifestar su amor, Carlos se dará espontáneamente un doble objetivo: búsqueda de vivir en presencia de Jesús (sabrá encontrar los lugares en los que Jesús está presente: la Eucaristía, el Evangelio y los pobres), búsqueda de vivir este amor loco de Dios por los hombres, “trabajar por la salvación de los hombres” con Jesús, tomando los caminos de Jesús.

El itinerario de Carlos de Foucauld podrá parecer tortuoso y lleno de contradicciones. Está guiado por ese gran deseo de estar con Jesús y de seguirle en su misión de salvación: “no puedo concebir el amor sin una necesidad, una necesidad imperiosa de conformidad, de semejanza y sobre todo de compartir todas las penas, todas las dificultades, todas las durezas de la vida”. Es sencillo: hay que mirar a Jesús en el evangelio y poner sus pasos en los de Jesús.